¿ Y por qué no ?

Me habían traído de vuelta a la realidad. Cogí mi maletín, la chaqueta y con una sonrisa forzada salí de aquel despacho. Mientras caminaba hacia el coche, a un aparcamiento de tierra en medio de la nada y con un frío intenso propio de la zona, no sabía muy bien que había pasado. Estaba seguro de mi idea de lo que debería ser la formación antes de entrar en ese despacho y ahora tengo un montón de sentimientos enfrentados. Mi idea de formación contra la rentabilidad de los negocios, mi convicción de la rotura de los roles tradicionales contra la estructura encorsetada de una empresa que busca sobrevivir. Casi saliendo de los aparcamientos comenzó a llover, raro era que no lo hubiera hecho antes. Conducía con la mente en blanco, me habían dejado descolocado. Las gotas de agua chocaban contra el cristal que los limpiaparabrisas se esforzaban en mantener nítido, sin saber que yo no estaba viendo la carretera. Por inercia llegue a dos calles más allá de mi casa donde aparqué. Caminaba cabizbajo, mojándome y sin sentir el frío que los 8 grados y la brisa leve envolvían mi cuerpo. Solté el maletín en el sillón y me tumbe en la cama, mi estado de ánimo no me permitía ingerir alimento, que por otro lado hubieran venido caído del cielo para soportar el frío intenso que hacía. Cerré los ojos. Un rayo de sol que entraba por la ventana hizo que me sobresaltara y me trajera a la realidad. Había pasado la noche. El día había  tocado a mi puerta y como no le contestaba nadie se tomo...

Dos semanas, tan solo dos semanas.

Estamos forjados a base de prejuicios que nos van marcando la vida. Nos acompaña a lo largo de nuestro camino y a modo de luciérnagas hacen que elijamos un camino u otro cuando llegamos a las encrucijadas. Lo que no nos damos cuenta es que esos perjuicios están fundados en lo que intuimos, en lo que pensamos y en lo que nuestro yo nos marca, con lo cual son “prejuicios prejuiciados”. En muchas ocasiones no somos capaces de darnos cuenta de que lo que creemos ciertamente puede tratarse de un simple engrosamiento de la piel sin que exista tumor debajo, que solo con cambiar unos grados nuestra cabeza vemos otra perspectiva que nos indica que lo que era X ahora es Y, ya que la patita que lo convertía en X era solo una sombra intensificada por el rayo de sol mañanero. Cuando yo fui dispuesto a defender mi derecho a una aula de informática donde hubiera ordenadores, iba con el convencimiento de que la persona que me iba a atender intentaría por todos los medios de que mi ubicación era la correcta. Lo tenía claro, se trataba del director del centro con lo cual el tendría las de ganar y además no iba a escuchar un simple novato recién llegado a la formación, ( que iba yo a saber ) y en cambio la respuesta fue totalmente distinta a las que mis prejuicios me hacia pensar. Apoyaba lo que yo pensaba. Una vez más, y desde tan joven, me volvían a demostrar que no se debe tener prejuicios. Al poco tiempo de estar dando clase y durante una...

10 minutos.

10 minutos, solo me bastaron 10 minutos para darme cuenta de que existía una incongruencia total. Los nervios iniciales no me dejaron ver. Cuando mis manos empujaron la puerta que abría mi clase, se mostraba ante mi un aula tradicional, con sus mesas, sus sillas, su pizarra, su mapamundi, sentí que era la mejor clase del mundo. No podría estar en otro lugar mejor, hasta el color amarillento de las paredes me parecía el color exacto. Si, una clase perfecta para impartir cualquier materia que no fuera informática. ¿ dónde estaban los ordenadores ?. Un desconcierto total me invadió. Mis apuntes perdían fuerza, mi discurso inicial se apagaba. Pensaba hablarles de la importancia que estaba tomando la informática en el mundo empresarial a personas que nunca habían tocado un ordenador y en aquella clase seguirían sin tocarlo. Les miraba a la cara y veía sus ojos brillantes, sin parpadear, atentos a mis movimientos y esperando mis palabras. Siempre me han hablado de que en situaciones extremas el ser humano agudiza en ingenio y creo que es verdad, ese día capeé el temporal como pude. Acabé mi clase frustrado, nunca me hubiera imaginado que tendría que trasmitir mis conocimientos en informática en una clase donde no había ordenadores ( paradojicamente ahora trasmito a mis alumnos que la informática no es solo sentarse delante de un ordenador). Finalicé mis dos horas de clases y sin pensármelo ni un momento cogí mis cosas y comencé a recorrer los pasillos que me dirigían hacia el despacho de dirección, no me podía quedar con mi frustración dentro. Unos pasillos que con la llegada de...

El comienzo.

No sé si por la corriente actual que me rodea de blogeros o por recuperar un proyecto que dejé aparcado hace unos meses, hoy intento recuperar esa vieja práctica de escribir y sobre todo de dejar al descubierto experiencias que me han ido forjando mi vida. Lo hago desde este blog un poco por camuflarme entre otras noticias, no creo que mis experiencias le importen a alguien pero por el contrario me sirven a mi de reflexión. Hablan de que los mayores pierdan capacidades pero ganan un pozo de experiencia. Ahora entiendo por qué mi abuelo siempre tenía una historia diferente cada vez que me sentaba a su lado. Quizás porque me voy sintiendo mayor mis experiencias se van acumulando. Se dice que se debe comenzar siempre por el principio, así que no vamos a hacerle un feo al dicho y remontémonos a 1992 cuando todo el mundo estaba atento a unas olimpiadas en España nadie se percataba que un joven cargado de ilusiones se enfrentaba a su primera entrevista de trabajo. Semanas antes, una servilleta me traía el teléfono de la ilusión en tinta azul sobre fondo blanco. No se imaginaba aquel bolígrafo lo importante que iba a ser los trazos que hizo en su momento para mi vida. Con mi mejor vestido, recién pelado y con una sonrisa que iba de oreja a oreja que disimulaba los nervios que tenia me presenté en aquel pequeño despacho ante lo desconocido. Sólo sabía que buscaban profesores, que se trataba de una multinacional de la formación y que delante de mí habían 10 personas más con la misma ilusión que...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies